MATRIX -saga-

Has oído hablar de ella, has escuchado lo del conejo blanco, y sobre todo, sabes que cuando intentas evitar una bala, piensas en ésta película.

MATRIX. Un género que (para nosotros) cambió el estilo de grabación, dió un paso más allá con sus efectos a cámara lenta, sacando cada detalle de movimiento, y animando a creerse al que visualizaba la película, algo más fuerte de lo que se es.
A pesar de que la primera parte, es algo aburrida hasta la zona en que suena el teléfono, porque todo es cháchara y parloteo, el resto de pelicula y de continuaciones vale la pena verla y drifrutarla.

Tras esta película se creo una contagiosa moda de gabardineo, es decir, de repente, a todo el mundo le entusiasmaba el comprarse una bonita y larga gabardina de cuero negro, y unas fantásticas gafas de sol oscuras, a poder ser con efecto reflectante. Miles de personas han intentado realizar la contorsión que realiza el protagonista, y muchísima gente empezó a ponerse como fondo de escritorio en sus ordenadores, la imagen que salía en la película.

 De que trata:
 Todo comienza con un chico (NEO) y una chica (TRINITI) con el tatuaje de un conejo blanco, una pantalla de ordenador y la  curiosidad del tipo.
El tío la sigue, ella le da unas indicaciones, le explica un poco de que va toda la pesca, y... tras enchufarse a una máquina empiezan a vivir una realidad virtual intensa donde han de combatir, y rescatar a los seres humanos de un futuro donde se hayan todos exclavizados por máquinas e inteligencias artificiales.
Pero, a pesar de ser una lucha mental y artificial, ¡Cuidado! si mueres en MaTRix, morirás en la vida real, si te disparán, lo sufrirás igual. Una realidad alternativa a lo que podría suceder el día de mañana.
 
Acción sin límites durante toda la saga (trilogía), emoción, y sobre todo, confusión, pues hay que estar atento para saber por donde andan los tiros, y no, aquí no se trata de esquivarlos tú también. Aunque seguro que después de verla, te nace el intentar contorsionarte. ¡Tranqui! ¡A nosotros también nos pasó!